Mi experiencia en el Núcleo de Apoyo Contable y Fiscal (NAF)

15/12/2015

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Esta es una época tan difícil, rodeados e inmersos en un mundo de tecnología y ante una sociedad que nos demuestra que siempre hay esperanza y que hay que seguir dando la batalla por un mundo mejor

Este emprendimiento fue una nueva aventura pues fue un suceso nuevo y poco frecuente que viví y presencie. Fueron momentos especiales que fueron emocionantes. En algún momento me sentí extraña, pues no sabía si iba a ver algún riesgo.

Bueno, al comenzar esta nueva actividad, comprendí que ayudar siempre es bueno porque genera una sensación especial que sólo la obtenemos cuando ofrecemos nuestra ayuda: prestar atención en cualquier momento y colaborar a quien lo necesite.

La ayuda al prójimo debería ser una tarea de todos los días. Hay que tener presente que lo único necesario es la voluntad de tenderle una mano a quien lo necesite. En nuestro caso, a todas aquellas personas que necesiten asesoría tributaria para subsanar sus necesidades, ya que muchas de ellas tienen dudas acerca del proceso que deben seguir para tributar. Siempre debemos ponernos en el lugar del otro como método para motivarnos a ayudar, y ante todo recordar y tener en cuenta que cuando colaboras a un contribuyente tienes que hacerlo realmente de corazón; y no para que te vean o para querer "ganarte el cielo".

Durante el lapso de los tres meses que estuve en los NAF dando asistencia gratuita me he convencido de que el reconocimiento debe ser interno, y mi recompensa es la satisfacción de haber hecho el bien sin esperar nada a cambio.

Uno de los más lindos recuerdos que me llevo del Núcleo de Apoyo Contable y Fiscal, además de la experiencia, son los amigos que he hecho, tanto del equipo con el que me tocó trabajar, como también el cariño que se gana una con los contribuyentes; como por ejemplo Paola Valeros, a quien en vez de verla como contribuyente la veo como amiga, me gané su confianza y ella mi cariño.

Como NAF, también fuimos participes en el Día de la Cultura Tributaria (del SIN) que se llevó a cabo en la Plaza Camacho (ciudad de La Paz). Lo más lindo de esa actividad fue que aprendimos a trabajar en equipo, unimos fuerzas y todo lo que nos propusimos nos salió muy bien. Fuimos uno de los stands más visitados por todos los invitados que disfrutaron de una feria de servicios tributarios que los propios estudiantes llevaron adelante con exposiciones de los servicios del NAF, juegos y dinámicas que intensificaron la actividad.

Me di cuenta que la mejor manera de ayudar es buscando a las personas que crees que necesitan tu apoyo, por eso mismo, tomamos la iniciativa de ir a visitar a un canal de televisión. No fue nada fácil pero tampoco imposible de cumplir. Al final nos pusimos las pilas y emprendimos la difícil tarea, pero que a la vez resultó divertido y hasta emocionante.

Me llevo los más bellos recuerdos pues en el Núcleo de Apoyo Contable y Fiscal (NAF) encontré una familia más. Me siento muy feliz de haber sido participe de esta red de conocimientos que es internacional.

Gracias a Impuestos Nacionales por la oportunidad de superación que me dieron, experimente cosas nuevas que no pensé vivirlas.

… HASTA PRONTO!!!!

Ayde Glady, estudiante de la Universidad Pública de El Alto y miembro del NAF de la UPEA